martes, 6 de octubre de 2009

Dolor y Castigo

A veces las palabras chocan contra un muro, eso me lo enseñó mi padre, y me enseñó algo más, en el poco tiempo que tuve la fortuna de pasar con él: que ese muro son las personas, hay personas intransigentes por naturaleza, incapaces de comprender las palabras más sencillas, incapaces de razonar, y de entender los motivos que llevan a los otros a hablar, son en definitiva de una naturaleza similar a la de un toro bravo, que embisten por naturaleza, sin plantearse siquiera el porqué de los argumentos del que tienen enfrente, valedores de la doctrina "o conmigo o contra mí" que tantos males ha dado a la humanidad.

Este blog es un blog de crítica, es obvio, quién entre en este espacio esperando palabras de aplauso incondicional y de cortesana adulación está totalmente equivocado, sin embargo acertarán todos aquellos que piensen que quien escribe este blog tiene interés en que las cosas mejoren, se hagan más y mejor, dentro claro de la temática del foro, eso tan especial que llamamos lo cofrade y de la religiosidad popular.

No esperaba que se dignasen a entrar en este espacio los hermanos de la Hermandad del yacente y San José, que ellos mismos se llaman del santo entierro, entre otras cosas porque no deben ser muchos, ni siquiera acordándose correctamente de su propia titulación...
Pero han entrado, y parece que no les gusta lo que aquí han visto, es normal. No me sorprende, viendo el gusto que exhiben cada Viernes Santo...
Lo que sí me sorprende es la escasa capacidad de argumentar que han exhibido. Y eso sí que hay que hacerselo mirar. Acusan al mensajero de ser poco cristiano y casí que dan a entrever que lo matarían si cayese en sus manos... precisamente nuestro señor Jesucristo era quien hablaba de humildad, de poner la otra mejilla... ¡Vaya manera de seguir su ejemplo!
Una hermandad ha de ser cristiana en su comportamiento, es obvio, y también lo han de ser los hermanos que la forman, incluso cuando reciben críticas desagradables... ¿Dónde si no se prueba la verdadera humildad y el verdadero sentido cristiano si no cuando uno es reprobado? En el aplauso y la palmadita en la espalda todos somos cristianos, hay que ser cristianos también con aquellos que nos critican, el señor perdonó a los que le golpeaban y le llevaban a la cruz.

En este blog no se habla de la cristiandad ni de la caridad de los hermanos ni de las instituciones, no es de mi interés, ni pretendo juzgar la moral de nadie, es más, por desgracia se conoce muy poco de las actividades como hermandad de muchas de las hermandades, cofradías, esclavitudes o congregaciones madrileñas, y vaya sí que me gustaría saber más.
Es obvio que de una gran hermandad, con una rica vida interna, cultos bien organizados, actividades en todo tipo de sentidos, catéquetica y formativa, caritativa, social, cultural etc. nacen buenas cofradías, que es como he dicho antes, como se conoce a la hermandad en la calle. Simplemente si la base es buena, lo que se ve en la procesión es bueno, y por lógica cabe pensar que si lo que se ve es malo, mal organizado, no cabe esperar grandes cosas, si una institución no cuida el acto más importante que hace al cabo del año ¿Cómo hará el resto de las cosas?
No hace falta donar vestiduras a una imagen para críticar como se viste, tendrían muchas virgenes un vestidor extenso... Lo que ocurre es que en Madrid hay una gran falta de costumbre de que se crítiquen ciertos aspectos cofradieros, que van desde la calidad de una imagen titular, pasando por el exorno floral, la calidad de los bordados, la orfebrería, el paso, la música etc.
Todos los aspectos son objeto de crítica.
La buena voluntad no basta para hacerlo bien y para que a los demás nos guste. ¿Se imagina alguien que por ejemplo un periodista o un crítico cualquiera criticara al gobierno de la nación o a la directiva de un equipo de fútbol y estos se defendieran diciendo que ponen mucha voluntad y que el periodista en cuestión o el crítico son poco cristianos y que si son tan listos que lo hagan ellos? No, cada uno hace su papel, en este caso lo hemos elegido libremente, yo he estado en los dos lados, por fortuna, en el de crítico y en el de criticado, no por eso en otros tiempos cuendo era yo el criticado negué a nadie la capacidad de críticar, esa capacidad de juicio vendrá dada si las criticas son o no acertadas.
Hacer las cosas bien es hacer las cosas bien, no hacer las cosas de cualquier manera, nuestra ciudad, Madrid, se merece que las cosas se hagan con decoro, y lo mejor posible, quien no sepa entender lo que es el decoro va mal en esto de la semana santa.
Se puede ser cristiano y no ser cofrade, no hace falta estar en una cofradía para ser más cristiano que nadie, pero cuando se está, hay que estar atento a las críticas y no entenderlas como un ataque personal, las cosas son siempre mejorables, aunque si se tiene la conciencia tranquila, ¿que más dan las críticas? Hay muchas maneras de demostrar que una crítica no es acertada y no esta fundamentada, la peor es, desde luego, caer en el insulto, la provocación y el ataque personal
Se enfandan los hermanos del yacente, porque aquí, en este blog no se los trata bien ¿y no se enfadan con su junta por entrar en la plaza mayor de madrid con una representación de cristo muerto a los sones de "costalero"? ¿Les parece bien que en el paso de su hermandad figure la bandera de un país extranjero sin razón alguna? Sorprendente
Gestionar una hermandad es algo más que cobrar las cuotas y hacer todos los años lo mismo, gestionar una hermandad como cualquier otra cosa en la vida es tener siempre en mente Calidad y Eficiencia.
Mis titulares, los de mis hermandades, están a 400 kilometros de Madrid, por fortuna tienen cosas que mejorar, por fortuna allí la crítica es entendida como el ejercicio que permite pulir el diamante que son para mi otra ciudad cada una de sus hermandades, la crítica ayuda a mejorar, ayuda a hacer las cosas mejor y no caer en la autocomplaciencia, jamás se me ocurriría decirle a nadie que criticase a cualquiera de mis queridas vírgenes que le donaran ninguna vestidura para poder hablar, vergüenza me daría, porque si soy hermano, las galas se las he de procurar yo y mi hermandad.
Quisiera lo mismo para mi ciudad y mi queridas hermandades e imagenes de Madrid. Ojalá todos y no unos pocos de los cofrades de Madrid tuvieran el mismo sentido de la integridad y del honor, que se demuestra teniendo no muy mala leche, sino mucha generosidad y mucho amor propio.
Vestir una virgen con dignidad y hacerla que vaya vestida como ella se merece es algo que enorgullece a cualquier cofrade ¿No quieren eso los hermanos del yacente o San José? ¿De verdad prefieren que lo hagan otros?
Otras hermandades de Madrid, también con la antigüedad del yacente han sido objeto de crítica en este blog, no se lo han tomado tan mal, y me enorgullece que sean muchos los que aprecien los comentarios que aquí se vierten.
Deberían reflexionar si con los ataques a la hombría del mesajero están tratando de crear confusión para tapar las propias deficiencias. Gobernar una hermandad, ser hermano de una hermandad es algo más que vestirse de nazareno un viernes santo. Empezando por ese día que ha de ser perfecto todo ha de ser lo mejor posible.
La lástima es que tenga que explicarles yo como ha de comportarse un auntentico cofrade, la lástima es que estas palabras no tienen valor ninguno ante alguien que no tiene intención ninguna de entenderlas.

6 comentarios:

Conchero dijo...

En este mundo de las cofradías se acepta muy mal la crítica, y es más, después se lleva peor en una intrincada red de rencores, odios y envidias. Me resulta curioso cuando se hace referencia al espíritu cristiano: algunos se han olvidado que Cristo llamaba sepulcros blanqueados a los fariseos, y entre otras lindezas los llamaba raza de víboras, simple y llanamente porque lo eran. A algunos no les gusta oír la verdad, qué le vamos a hacer.

Un abrazo.

Ana dijo...

Años pensando que nunca encontraría un lugar que mostrara lo que yo veo de la Semana Santa Madrileña, pero que no se expresar con palabras, años de intentar aprender en la distancia de cofradías de otros lugares ya que aquí en Madrid no encontraba a nadie que me pudiera enseñar. Años en los que he soportado como reporteros que tienen menos idea que yo, destrozan salidas de pasos (ya que nunca ponen nada más).
Años en los que por mi sentimiento cofrade me siento un bicho raro en mi tierra (esto un cofrade de cualquier lugar de España no lo puede sufrir).
Años que terminan hoy al encontrar su blog.
Encontré su blog esta misma tarde y he leído cada una de sus entradas, aunque pienso estudiarlas y reflexionarlas a fondo y con tiempo. Pero hoy quería dejarle mis letras para empezar a darle las gracias.

Oculus dijo...

Querida Ana, no estás sola, son más de uno los lectores que me hacen el honor de leer estas palabras que aquí junto.
Efectivamente en Madrid hay mucho trabajo por hacer dentro y fuera de las cofradías para entender y difundir adecuadamente el sentimiento cofrade.
Hay que ser realistas, somos pocos en una inmensidad de personas que bien "pasan" de esto, incluidos los medios o bien pretenden hacer las cosas a su aire, aunque a veces ese aire está muy corrompido, pero no hay tinieblas que no se disuelvan con luz, poco a poco unos y otros pondremos luz entre tanta tiniebla, aunque sea con iniciativas tan pequeñas como esta.
Muchas gracias a ti por tu interés.

La verdad esta ahi fuera dijo...

Dicen que mal de muchos...

Lo que comentas pasa en todas partes, no digamos en Sevilla, donde la critica no es que sea mal recibida, es que muchas veces no existe (ya se sabe, el que se mueve no sale en la foto).

No se cual es la situacion en Madrid, pero aqui en el sur, fuera de Semana Santa y cuaresma, hay muchas cosas por hacer, aunque parezca mentira. Y luevo esta lo de los medios de comunicacion (bueno de eso sabe Conchero tambien lo suyo)

Conchero dijo...

Ay los medios de comunicación, como para echarse a temblar...

Un abrazo.

Rafael Merelo dijo...

Coincido con el resto, no te vayas a pensar que la crítica es magníficamente recibida en el Sur. De todas maneras, creo que las formas son importantes, hay muchas formas de criticar las cosas, y cuando hablamos de cosas que se hacen con sumo cariño (aunque mal) no está de más extremar la delicadeza para dañar lo menos posible. Procuro hacer en mi tierra crítica constructiva, siempre indicando lo que se puede mejorar y como, y en general no es mal recibida.