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viernes, 11 de junio de 2010

Asignaturas pendientes


Va a llegar el mes de Junio y en nuestra querida ciudad de Madrid tienen los cofrades muchas asignaturas pendientes. Las arrastran de año en año, de década en década.
Digo tienen porque un servidor no es cofrade de esta ciudad, soy madrileño, pero la vida me apartó de esta ciudad durante mucho tiempo y eso me llevó a ser cofrade en otras tierras y a valorar lo cofrade con otros ojos, probablemente más limpios pero sobre todo mucho más maduros a la hora de entender a hermandades, cofradías, procesiones, pasos, imágenes, y demás aspectos en esto implicados, que como se entienden aquí en Madrid, donde muchos se dedican a jugar a los pasitos, ajenos a las críticas, ufanos de sentirse poderosos en un ámbito donde no tienen presión social ni parecen sentirse en la obligación moral de responder de sus acciones al frente de hermandades, agrupaciones e instituciones relacionadas con todo esto, porque....¿A quién le importa lo que hagan estos señores? A nadie parece importante, parece que muchas veces no importa ni siquiera a los propios hermanos.
Así es muy fácil hacer o deshacer, dejar hacer o impedir hacer. Da igual, nada importa, porque lo cofrade en Madrid es un enfermo en la UVI, un enfermo que muchos están deseando ver fallecer y al que sólo algún enfermero pretende aliviar en su agonía. Francamente el pronóstico es grave, está muy difícil que salga de la UVI
Así que como cofrade ajeno, pero como madrileño, me preocupo por algunas de las tradiciones de esta ciudad, muchas de ellas relacionadas con la semana santa, pero no solo, también están las patronales, el corpus, las glorias etc.
Nuestro alcalde sigue pensando que cultura son los museos, las actuaciones al aire libre, exposiciones y demás eventos, se olvida, probablemente porque no le gustan y le parecen viejas y poco cultas que también son cultura las procesiones, las romerías y la semana santa, se olvida que las iglesias no son museos, son el lugar donde se desarrolla una actividad social muy importante para muchas personas, porque va más allá de la cultura, entronca con sus creencias y eso es lo más arraigado de una persona. Un Madrid que cada día está más lejos de volver a ser aquel Madrid que dejé, y que pese a ser una gran ciudad era también comunidad.
En esta urbe megalómana, en esta ciudad multi-todo, multiétnica, multirracial, multicultural, y que al final es muy multi y muy poco uni y menos madri, al final hay que hay de todos menos los madrileños, mientras los cofrades más allá de sus límites se han convertido en garantes, mantenedores y en la medida de lo posible fomentadores de nuevas tradiciones relacionadas como digo con las creencias y con el espíritu del pueblo, otra vez nuestro alcalde y otros altos cargos se olvidan de que el pueblo debe y es bueno que tenga espiritualidad. Más en los tiempos que corren. Lo siento pero eso del laicismo no me gusta. Es un atraso, demostrado.
Sin embargo los cofrades de Madrid, como decía, tienen muchas asignaturas pendientes, es cierto que no van a la academia, y que no les dan más propina cuando aprueban, pero por su bien, más que nada, deben ponerse con esas asignaturas pendientes.
La montaña cada vez es mayor, como les pasa a los malos estudiantes, cada vez tienen más retraso en los conocimientos, cada vez se vuelven más vagos y se frustran porque se ven muy lejos del aprobado, se abruman ante el ímprobo esfuerzo que tienen que hacer para ponerse al día. Así que algunos cofrades de Madrid quieren aprobar 5º sin saber bien las materias de 1º.

Hay muchas pendientes, tales como vestir adecuadamente a sus imágenes, una vez más hay cofrades que han querido correr mucho y hacen las cosas mal, otros por contra están en la edad de piedra en estos temas, yo no soy un experto, pero sé muy bien que a una dolorosa se le saca más partido bien vestida que mal vestida, dicho de otra forma la dolorosa la empieza el escultor, pero la termina el vestidor.
No sólo son las dolorosas, hay que terminar con esos recortes y esos excesos, propios de malos estudiantes.
Y también hay que terminar con los recelos a vestir las dolorosas de una manera más "vistosa", más cuidada, hay cosas en las que conviene fijarse en lo que hacen fuera, si no hay referentes en casa, que quizás sí los hay...
Otra asignatura pendiente es la musical ¿para cuando las bandas propias de Madrid? Me llama poderosamente la razón que no haya más bandas en la ciudad que la profesional del Reg Inmemorial del rey. Otra vez las hermandades parecen quedarse fuera de un aspecto que les es muy necesario y una forma a la vez de atraer más cofrades, la música. Las hermandades son las primeras interesadas en fomentar bandas de calidad de todo tipo sean de cornetas y tambores o bandas de música. Hoy por hoy el suspenso es monumental en este aspecto.


En esas asignaturas que arrastran desde hace mucho está la organización de los cortejos procesionales, asignatura de los primeros ciclos, esta como otras muchas asignaturas se convierte en un autentico problemón, porque hay cortejos que han crecido de forma mutante, desordenadamente, inapropiadamente y ahora se ven en la necesidad de estirpar muchos elementos improcedentes en un cortejo. El cortejo en una procesión lo es todo, no sólo estoy hablando de la Archicofradía de Medinaceli, hay fallos enormes en los cortejos de las glorias, hay muchos fallos en otras procesiones de hermandades de penitencia, hay túnicas mal vestidas, mal planchadas, mal llevadas, exceso de mantillas, y otros elementos, como los mosqueteros de la soledad, que no vienen al caso. El cortejo dice mucho de una hermandad, una hermandad ejemplar en su discurrir en las calles es síntoma de una hermandad que se toma en serio lo que hace, es como la limpieza en el cuaderno de las mates.
Falta de protocolo por todos los lados, pero sobre todo falta de sentido común y de sentido cofrade, hay que saber el porqué y qué en cada lugar. Discernir entre lo adecuado y lo que no, saber cuando las cosas proceden o no, distinguir entre una hermandad de negro y otra de corte más popular, menos serio, saber que no todo vale para todos.
Hay que empezar a tener gusto y a saber cuidar los detalles. Lo mismo que los buenos estudiantes cuidan la presentación de sus trabajos, el patrimonio, los enseres, todo tiene que ser medido, cuidado valorado...


En Madrid hoy por hoy la semana santa tiene algunas asignaturas pendientes donde los cofrades madrileños, la semana santa en general tiene un rotundo 0.
¿Donde está el paso inaugural de cualquier semana santa? Sí, la borriquilla, no hay, ni mala, ni buena, ni peor, ni mejor organizada, simplemente desapareció. Eso no debe continuar así. Madrid debe tener una Entrada Triunfal, inaugurar su "semana santa" con un crucificado ya dice mucho de esta ciudad.
Y hablar de la borriquilla me llama a hablar de otra de las carencias de la ciudad, "los conjuntos de misterios" hay hermandades que debieran tenerlos incluso que los tienen como titulares, caso de los Siete Dolores, pero años después no lo han recuperado ni tienen vistas de hacerlo, me refiero al misterio del Descendimiento. Sé que la hermandad se escuda en una falta de recursos humanos y económicos, lleva excusándose en ello demasiado tiempo, sin embargo en la ciudad han culminado con éxito otras iniciativas que han puesto pasos en la calle, partiendo también de 0. ¿No debieran plantearse los hermanos de los Siete Dolores que algo hacen mal cuando la conclusión de su misterio nunca llega?
La semana santa madrileña carece de pasos de misterio, ni a carroza, ni a costal ni de ninguna manera, incluso cualquiera pensaría que en estas calles nunca llegó a haber tales escenas que representan la pasión y muerte de Jesucristo, pero sí existieron. Incluso algunos están ahí durmiendo el descanso de los justos esperando que alguien organice una hermandad en torno a ellos.
¿Dónde una sentencia? ¿Dónde una flagelación? ¿Dónde una Piedad? ¿Por qué no hay una lanzada con la cantidad de buenos crucificados que hay ? ¿Por qué no una caída? ¿Y una cena? ¿No echamos de menos una oración en el huerto o un prendimiento? Yo sí.


Es muy aburrido y poco catequético ver tanto nazareno o tanto crucificado, hacen falta los misterios. Esto lo dice alguien que pregonó y avaló que en mi otra ciudad, Granada, se fomentarán y crearan misterios nuevos, para realzar más la variedad de una semana santa, que a diferencia de Madrid año a año va sacando mejores notas. ¡Cuánto me gustaría a mí poder sacar pecho también de la ciudad que me vio nacer!


Otra gran ausencia es la de una carrera oficial, un recorrido sino oficial sí oficioso, no para todas pues hay hermandades que vienen muy de lejos, pero sí para las más céntricas, una carrera oficial que facilite a los madrileños la contemplación de sus hermandades, una carrera que motive a los medios de comunicación, que sea fuente incluso ¿por qué no? De ingresos para unas hermandades a las que me consta se ayuda muy poco en esta ciudad y que obviamente están necesitadas de recursos para crecer y para presentar una semana santa y recuperar unas tradiciones a la altura de la ciudad.


Falta sobre todo mucha información, no formación, sino información, de cómo debe ser y funcionar una hermandad en el siglo XX, el modelo de hermandad de pueblo no vale para una gran ciudad, en el pueblo las hermandades duermen hasta que les llega el momento, porque su labor continua la sustituye la propia organización del pueblo como comunidad. Aquí no, hace falta una hermandad que se mantenga a lo largo del año, no sólo para las penitenciales, también para las de gloria y sacramentales. Las hermandades deben formar, tanto en lo que supone ser cristiano, como también en lo que supone ser hermano y lo que supone ser cofrade, las hermandades deben hacer obras de caridad, deben hacer obra social, y por supuesto deben dar y fomentar el culto cristiano, cómo no, con el máximo esplendor.

Los cofrades, como la iglesia, deben asumir, que para estar mejor colocados en esta sociedad de los medios, quizás debieran tratar de fomentar más su imagen, una imagen que si se mira debajodel faldón y debajo del antifaz, es casi siempre de gente muy honrada y mejor persona, otra vez falla la comunicación. Los cofrades han de ponerse, o aproximarse al ojo del huracán, ponerse en el centro, multiplicar su actividad, como la multiplica ese alumno que quiere enseñar a sus profesores que ha madurado y ya no es el alumno apático y desinteresado, sino un alumno renovado que pregunta, que trabaja por dos para recuperar, entonces que duda cabe, a los profesores no les queda más remedio que constatar el cambio, porque se hace evidente. Hagan la evidencia evidente, el tiempo y Dios se lo agradecerán.

sábado, 6 de marzo de 2010

El huevo o la gallina segunda parte


Tontos sin capirote:


Y eso es porque a los esclavos de Jesús de Medinaceli los antifaces les gustan poco. Con todos los que hay, los pocos que salen de nazareno...

Sino podrían ser una especie más de aquellos tontos de capirote, una más de las muchas en las que nos englobamos todos los cofrades, pero parece que los esclavos de Medinaceli, son una especie aparte o están hechos de otra "pasta... madera."


Digo esto porque ahí estaban ayer currando, haciendo de malos oficiosos, puesto que los que se dedican a controlar cualquier evento y actividad son siempre percibidos como personas siniestras y malévolas que no dejan al público hacer su voluntad, que no suele ser otra que lo que le viene en gana, o sea contravenir cualquier sentido del orden. Sino que se lo digan a la Guardia Civil.



Así pues allí estaban ellos con su escapulario organizando el cotarro, como fieles lacayos de sus amos, así pues habrá que cambiarles el nombre "Real e Ilustre Cofradía de esclavos de los padres capuchinos" o algo así...

No tiene otro nombre, y mira que hablo desde el cariño, pero con el afán de que se actúe y proceda de otra forma, no es mi interés indisponer a los archicofrades, sino despertarlos del letargo y de una aparente manipulación, animarlos a moverse en pro de conseguir hacer de su archicofradía una corporación real y no de nombre, puesto que no funciona en absoluto como una archicofradía, envidia les debe, o debería dar si tuvieran los ojos abiertos, otras hermandades como el Pobre, los Gitanos, los Alabarderos. Que funcionan como una hermandad. Y no están sometidos a tanta veleidad fraternal...


No se entiende que a una cofradía a la que ningunean de los asuntos que de verdad les interesan, a la que niegan poder hacer una salida extraordinaria, a la que niegan poder cambiar el paso de su imagen titular para poder ser los pies de su señor etc. etc. Llegue el primer viernes de Marzo, día propicio para haber exhibido su fuerza y que esta fuerza la ponga al servicio de los que la maltratan...


¿Para qué se hacen esclavos?

¿Para oír homilías incendiarias?

¿Para poder llegar a adorar a la imagen de Jesús Nazareno por la cola rápida y así no esperar?.
¿Para parecer importantes?
¿Para presumir con las vecinas?
¿Para colar a las amigas del bingo?
¿Para poder estar cerca de él un rato limpiando el bendito pie?
¿Y ya está...? ¡Qué pobreza! ¡Qué falta de miras!
Ya podían organizar unos ciclos en la esclavitud, para que les enseñaran por qué ser cofrade y para qué, para que aprendieran qué es lo que hacen los cofrades de verdad, eso sí, que se las den cofrades de San Fernando, de Ciudad Real, de Granada, de Zamora, de Sevilla, de Jaén, de Málaga, de Tenerife, de Cuenca etc. etc.
Cualquier cofrade de cualquier lugar tiene más claro el papel que debe jugar y hacer un cofrade.


Realmente no entiendo muy bien el comportamiento de los esclavos de nuestro padre Jesús Nazareno, pero tengo claro que no aciertan, porque no tienen el resultado esperado.
Era tan fácil como haber aprovechado la ocasión, algo así:


Queridos devotos de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Real etc. Archicofradía de la Esclavitud de Ntro. Padre Jesús Nazareno ha decidido no participar ni colaborar con los padres capuchinos en la organización del Besapie del primer Viernes de Marzo como protesta por los continuos desaires de la comunidad religiosa hacia esta institución que este año hace su trigésimo aniversario.

firmado tal.


Y haber dejado a los frailes organizar el evento, seguro que habrían cerrado las puertas y listo, porque los frailes, luego hablaré de ellos, no están por la labor, así a secas, no están por ninguna labor, salvo la de aprovecharse de la fama del señor. Salvo rentabilizar la basílica en todos los sentidos, es como me dijeron una vaca generosa: dinero, fama, poder, publicidad ¿Qué más se puede pedir?, y se llena, hagan lo que hagan, lo hagan bien, mal o regular.
Pero claro eso es porque la gente los ve como unas "cosas" que hay al lado del señor, la gente entra y no tiene ojos más que para Él, y por eso da igual lo que hagan, o eso parece, pero en el fondo lo que deciden sí que tiene importancia y mucha.


Era el día de la esclavitud, tenían cámaras, fieles, devotos, esclavos, era él día para haberse ganado a la gente a su favor. En vez de eso decidieron colaborar, pero el señor ya tiene experiencia en eso, ya estuvo sólo ante Caifás, Anás, Herodes y Pilatos.


Jesús ante caifás

Los frailes capuchinos:

Qué equivocada estabas querida, da igual clero regular que secular.

Qué alegría, pensarían que tenían la iglesia llena, pero no es por ellos, nadie iría a oír sus homilías incendiarias sino hubiera sido por Él, el señor de Madrid.

Pero no aprovecharon el día para hablar de paz, ni de concordia, ni de lo que nos une a todos en torno a una imagen como Jesús Nazareno, el día vino propicio, con lluvia y todo para arrear candela al gobierno, no es que uno precisamente sea afecto al gobierno actual, pero me pregunto : ¿Qué harán nuestros religiosos el día, que Dios no lo quiera, se queden sin sociatilas en el poder a los que señalar con el dedo?

Porque claro, no era cuestión de pedir esa medalla de oro para el señor de Madrid, por no indisponer al señor Alcalde. Eso mejor que lo pidan otros... Luego dicen que hay que ser valientes, si hay que ser valientes quizás habría que ir dando ejemplo y pedirle al señor alcalde que sea también valiente y menos políticamente correcto y le de al señor la medalla, que quizás se la merece más que Sabina y que Nadal... ¿o quizás, no?

Era el día para hacer campaña en contra del aborto, totalmente de acuerdo, pero, en un día donde tanta gente se congrega para adorar a una imagen de Jesús, quizás hubiera sido el momento de elevar la voz también para reclamar el fin de la cristofobia, pero claro, con lo bien que viene tener enemigos, con lo bien que viene tener a quien atacar y a quien culpar de la crisis...¡Y con lo bien que viene la crisis!

Mientras tengamos un clero dispuesto a hacerle el juego de movilizar masas a la derecha, los partidos y los lobbies de siniestras no dejarán pasar ni una para atacar a la religión, con toda su lógica, ya que la religión les ataca a ellos. Supongo que la solución será pegarnos de nuevo...

Me gustaría a mí haber oído algo también en contra de los banqueros, en contra de los empresarios sin escrúpulos que se forraron con las vacas gordas pero que ahora se esconden a la hora de pagar en el convite... Me gustaría a mi haber oído algo contra la clase política en general, quizás estaría bien fomentar la vida, pero también el tiempo y el dinero para mantenerla...

Pero como cofrade me hubiera encantado ver a los frailes en una actitud más cofrade y menos eclesial, porque lo uno no quita lo otro, aunque a estos sí se lo parezca.

Y a todo esto los esclavos por allí haciendo de seguratas...


lunes, 22 de febrero de 2010

El huevo o la gallina

Pues hoy se más que ayer, quizás menos que mañana...
¿Qué fue antes el huevo o la gallina? ¿Archicofradía o comunidad capuchina?


Me he pasado por uno de los centros espirituales de la cristiandad, sí, creo que no es exagerado decirlo, la basílica de Nuestro Padre Jesús Nazareno, es un centro devocional de primer nivel en el mundo católico. Lo que ocurre es que le falta propaganda, aunque parezca mentira, le falta el reconocimiento de los suyos, le falta la apreciación correcta de unos ojos que no por cercanos no dejan de ser miopes del todo.

Porque si esta devoción estuviera en otras manos y en otra ciudad no me cabe ninguna duda de que el reconocimiento sería mucho mayor y por tanto no habría ninguna duda sobre la frase por la que he comenzado "uno de los centros espirituales de la cristiandad" Tanto como la basílica del Rocío, la Basílica del Gran Poder o de la Esperanza Macarena de Sevilla, más seguro que la basílica de la Virgen de las Angustias de Granada, tanto como la basílica del Pilar de Zaragoza, porque... ¿Quién no conoce al nazareno de Medinaceli?



Pues he aquí que algunos, muy cercanos tratan a la basílica como una cosa menor, como una iglesia más de tantas en la ciudad, y al titular de la iglesia, de la basílica, como lo menos importante, y hay que decir que la primera piedra de ese templo es de madera... se puso por él y para él.




Más allá de hablar del estado y reconocimiento de la basílica, que sorprendentemente no se llama como su titular sino que recibe su sobrenombre "Basílica de Jesús de Medinaceli" ¿?



De lo que quiero hablar aquí es de su Archicofradía y de los RR PP hermanos franciscanos capuchinos que se ocupan de antender la imagen del señor de Madrid.





Pues para los reverendos padres parece que la imagen del señor de Madrid es una imagen más de tantos cristos que hay, y la hermandad es algo así como una "vaca" a la que ordeñar. Esta frase contundente, no la digo yo, aunque si la escribo, sino que me la han dicho a mí. O sea que es una voz populi que corre por Madrid y sus pequeños medios cofrades pero que nadie se atreve a decir en alto.



Porque me preguntaba yo el grado de responsabilidad de la Archicofradía de Medinaceli, pensaba yo que era otra cosa y he descubierto que no es más que la voz de su amo.



Porque todo lo que crean ustedes que hace mal o bien la archicofradía no se lo atribuyan a la archicofradía sino a los padres franciscanos capuchinos.

Estos son los que realmente cortan el bacalao en la basílica, que es su casa.
El Cristo, queridos madrileños es suyo. Así como suena.
Quizás siempre estuvimos equivocados, lo fue desde siempre, tan solo dejo de pertenecerles cuando se lo arrebataron los moros de Mámora, luego estuvo cautivo de tantas manos piadosas que lo quisieron y lo trajeron aquí... hasta que volvió a ser suyo allá por el año 1895

Tan solo creo la intervención de los Duques de Medinaceli, del propio Rey o del estado podría poner en jaque dicha propiedad.

Y es que los derechos siempre fueron un tema no menor, sino capital en todo lo que toca a cofradías y clero, regular o no.

Son muchas las hermandades que pleitearon largo con comunidades religiosas y con parroquias por la propiedad de una imagen, también en Madrid, incluso por este cristo hubo pleitos en otras épocas.

¿Y por qué pleitos? Pues simplemente porque el dueño de un cristo es el que hace con el cristo lo que quiere, obviamente en el buen sentido, no esperamos ni que religiosos ni que hermandades vayan a usar una imagen de perchero... que todo podría haberse visto...

El caso es que tenemos una archicofradía, con mucho lustre, ya con sus 300 años de historia, con concesión pontificia, cabeza autoproclamada de otras muchas, y sin embargo es la que menos poder tiene sobre su titular. Son muchas menos las decisiones que está capacitada para tomar la archicofradía que sus muchas filiales cofrades.

Así me dicen que no pueden decidir cómo vestir al nazareno, o no tienen potestad para decidir muchos aspectos de la procesión, es más la procesión es algo en lo que participan, pero no es suya. Dicho de otra manera, podemos decir que la procesión es como es, porque no es la estación de penitencia de la archicofradía, sino la procesión de Jesús de Medinaceli, en la que se inserta la archicofradía.

Caso curioso pero cierto, así pues si el año pasado nadie salió a recibir a la hermandad de los gitanos a su paso por las puertas de la basílica fue decisión de los regentes del templo, no de los esclavos, sufridos esclavos, nunca un nombre estuvo mejor puesto...

Si el señor no sale a hombros de sus esclavos dispuestos muchos a ser sus píes, no es por voluntad de la archicofradía sino de los custodios del señor de Madrid, sus dueños.

Si el señor sale o deja de salir no es decisión de la junta de gobierno de la archicofradía sino de los padres capuchinos.

¿Qué le queda entonces a la archicofradía? Pues hasta ahora la resignación a la esclavitud, quizás sea por la cuestión del nombre, pero parece ser que no está dispuesta a levantar la voz contra sus amos, que en vez de ser el señor, nuestro padre Jesús, son los veleidosos padres franciscanos.

Sumisa la corporación, que no ha obtenido después de tanto tiempo de servicio ni siquiera el titulo de franciscana, ni de seráfica. Y esto es lo que más me indigna, y no soy esclavo, la diferencia de trato con otras corporaciones que residen en templos regentados por franciscanos capuchinos,¿ por qué para unos tanto y para otros tan poco?

Es sorprendente ver que la sumisión de la archicofradía madrileña haya resultado en un premio así, el ninguneo.
¿premian entonces más los frailes capuchinos a los levantiscos que a los dóciles?
Parece que sí.
Quizás haya llegado el tiempo en que los esclavos deberían pasar a ser cofrades antes que esclavos y plantearse a quien están sirviendo, si al señor de Madrid o a los frailes capuchinos
Quizás debería llegar el momento de levantar la voz y hacer un plante.
Debería llegar el momento de recurrir donde fuera preciso para acabar con un despotismo, quizás ilustrado, pero despotismo en la manera de gobernar los asuntos en la basílica.

Todo esto es sin hablar de dinero, y sin entrar a valorar la gestión que hacen los frailes capuchinos del regalo que les hicieron hace tanto tiempo los duques de medinaceli, la basílica, un regalo muy cuantioso al que más rédito han sacado a buen seguro, quizás los queridos frailes, y no es una ironía, deberían plantearse muy bien si devuelven están devolviendo a los devotos madrileños todo lo que han recibido durante tantos años...

lunes, 15 de febrero de 2010

Una medalla de Oro







Si alguien se la merece, es él.

Una medalla de oro, simboliza muchas cosas, las ciudades las entregan a sus personajes más ilustres, concédiendolas las ciudades reafirman la naturaleza de ese personaje, viene a ser como decir "este es de aquí". Pero también ganan lustre, si el personaje en cuestión es alguien relevante de verdad la ciudad gana en relevancia, cúantas veces nos acordamos de muchos sitios por que en ellos nació mengano o perencejo.


Madrid, capital de España, ciudad grande, cosmopolita, una de las grandes ciudades de Europa, no necesita que nadie le de más fama.


Otras veces la medalla de oro es una cuestión de justicia, se concede a alguien que se la merece, sin más: "¡cómo no se la vamos a dar, con lo que ha hecho por nuestra ciudad!!" aquí estaríamos hablando de personalidades filantrópicas a más no poder.


Todo lo dicho vale también para instituciones, con más razón aún si cabe. Las instituciones son colectivos de personas, que muchas veces de forma altruista realizan grandes bienes en beneficio de sus conciudadanos, ese beneficio se puede medir en prestigio, en cultura, en caridad etc.


Quién no pensaría que el Real Madrid, el Atlético de Madrid, el Estudiantes, el Canoe Vera son dignos candidatos a recibir la medalla de la ciudad cuyo nombre pasean por el mundo entero.


¿No merecería la medalla el Museo del Prado que tantos visitantes atrae a nuestra ciudad y nos pone en primer lugar en el mundo cultural? Muchas instituciones son las que hacen a nuestra ciudad especial y es justo que sean reconocidas con la medalla de la ciudad que las acoge.


Pero si Madrid quiere hacer justicia a alguien debería empezar por hacérsela a sus fundadores, y sin ninguna duda Madrid no existiría sin una figura histórica de primer nivel, probablemente la figura más importante de la humanidad, para la humanidad. Jesucristo.

Indiferentemente que no se crea en que Jesús es el Salvador, Dios hecho hombre, es obvio que estamos hablando de una figura que históricamente es relevante en un nivel máximo. Madrid no existiría sin Jesús, de hecho no existiría ni España, ni la Europa que conocemos, todo habría sido de otra manera.

Así pues es adecuado pensar en este personaje histórico tan importante, si fuéramos una ciudad musulmana tendría sentido pensar probablemente en conceder la medalla de oro a Mahoma, si fuéramos una ciudad budista concedérsela a Sidarta Gautama, o si fuéramos una ciudad confucianista concedérsela a Confucio.


Creo que estaremos de acuerdo en que la mayoría de los madrileños hoy por hoy son cristianos, en diferentes confesiones, claro, entre las que destaca la católica.


Alguno me dirá que esto fue primero una alcazaba musulmana, toda la razón, pero lleva muchos más años siendo una metropoli cristiana, capital de un país de cultura cristiana... No es momento de reinventar la historia, se puede cambiar el futuro, no el pasado.


Pero no imagino a nuestro alcalde convocando al Señor al salón de plenos de la Plaza de la Villa para concederle la medalla de oro de Madrid. Quizás él obrara el milagro, pero creo que mejor somos un poco más humildes y pensamos en concederle la medalla a la imagen más venerada en Madrid de Jesús:



Para muchos católicos, e incluso para algunos no católicos, Jesús Nazareno "de Medinaceli" es la representación preferida de Jesucristo.

No en vano es una de las imágenes más reproducidas del mundo, reproducida en miniaturas de plástico y de escayola. Presente, imagino, en los cuatro continentes.

El Señor de Madrid es conocido internacionalmente, pero sobre todo querido en Madrid, con fervor, aunque solo fuera por eso merecería la pena pensárselo.

El señor de Madrid reune muchas condiciones, no sólo estamos ante una imagen que cuenta con el fervor y el cariño de los madrileños, o muchos de ellos, sino que también estamos ante una gran obra de arte, ese mismo valor lo salvó de la humedad y de otros muchos peligros cuando aquellos que defendían la II República Española acantonados en su templo decidieron que se fuera con el tesoro del estado hasta Ginebra. Es que además el señor de Madrid es poseedor de una gran historia, de leyenda y de devoción.


Pero he aquí que en nuestra ciudad algo que es cotidiano en todas las ciudades de España no va a pasar, ni siquiera como reconocimiento a una institución tres veces centenaria como es la Archicofradía de Medinaceli, no todas las instituciones de nuestra ciudad pueden decir que tienen tres siglos de antigüedad, por algo será...

Así pues el Ayuntamiento, que es el representante de todos los madrileños, podría decidirse a conceder a Jesús Nazareno "de Medinaceli" la medalla de oro, algo que creo que no iba a ser mal visto por la mayoría de los madrileños, y si bien visto por una amplia minoría.

Pero eso no va a pasar, porque los alaridos iban a llegar hasta la Luna.

No puso nadie objeción a que se la concedieran a Nadal, balear hasta la médula, cuya relación con Madrid supongo debe ser por los famosos master de tenis, no vamos a hacer ninguna referencia al equipo de copa Davis que tenía ciertos problemas con la altitud de Madrid y prefería jugar en Barcelona, pero sí a que Nadal, como es lógico es imagen de su tierra, las islas Baleares, no de la ciudad de Madrid.

No, no estamos en un momento propicio, por más que la efeméride se empeñe, para conceder medallas de oro a ningún cristo. Simplemente porque hay muchos que se empeñan en hacer de nuestra sociedad eso que llaman una sociedad laica. Que el Estado sea laico, eso es comprensible, aceptable, lógico y deseable pero hacer una sociedad laica, ¿ya nadie se acuerda que eso ya lo intentaron en una cosa que se llamó URSS, que por cierto fracasó?


El caso es que si al alcalde se le pasase por la cabeza, que no se le va a pasar, el grupo socialista, mismo partido que en otras muchas ciudades concede medallas de oro a diestro y siniestro iba a poner el grito en el cielo, y eso que no creen... No veo a Zerolo poniendo buena cara, curioso, porque estoy seguro que allí estaría si se la concedieran al califa abderramán por ejemplo... y eso que ya sabemos todos lo bien vistos que están los matrimonios homosexuales en los países árabes...

Lo que dudo es si sabrá el inclito concejal, su grupo y todos los alérgicos a imagenes cristiferas, como si fueran vampiros... Que el señor de madrid tiene un homónimo, Jesús de Medinaceli, llamado "Señor de Ceuta" y que aquel, creo, sí tiene la medalla de oro de su ciudad.
Cálculos electorales aparte, en una sociedad donde la Iglesia se ha vuelto antipática por naturaleza, entra en política a todas horas y confunde pastorear la grey con aporrear a la grey parecería que la medalla se la dan al señor cardenal-arzobispo, pero no oiga, la medalla se la darían a un cristo...



¿Cree alguien que eso se iba a explicar así, llanamente en los periodicos? No, si la medalla se concediera, para unos sería un abuso; una institución laica como el ayuntamiento concediendo una medalla de oro a un cristo... ¡qué oprobio! Cuando lo que se impone es quitar cristos no sea que le peguen a alguien.



Pero se equivocan: No, No es la medalla del ayuntamiento, es la medalla de la ciudad , que no es laica ni viene en ningún lado que tenga que serlo, aunque aún son capaces son de decir "¿Qué ha hecho el cristo para que se la concedan?" Mas o menos lo mismo que Joaquin Sabina, Di Stefano, Raúl González y algunos otros... Solo que a este señor, que da nombre a una plaza, a una calle y a una basílica, la gente le quiere y le adora, literalmente, y lo lleva haciendo 300 años.

Para los otros sería el triunfo absoluto de una idea, mejor dicho de una contraidea... Tampoco, la medalla se la conceden a un cristo, que como he dicho no vota. Que nadie se piense que se la dan a él o a ellos, aunque no faltaran guitarras proclamando loas a la familia, la fe, la vida y cuantos otros absurdos que no vengan al caso.

Como políticos tenemos, medalla no habremos.

Menos mal que el lleva todos los días el orgullo de saber que está presente en tantos hogares, que son miles de millares los que acuden a sus pies a pedirle por sus cosas, que son miles los que le llevan prendido del cuello, eso no se lo tiene que conceder nadie.

sábado, 23 de enero de 2010

De estilos cofrades

Ya iba siendo hora de abordar un tema ingente, de gran calado y dimensión, que veo a través de la red de redes que preocupa mucho a los cofrades, o al menos a muchos cofrades.
Quiero tratar el tema como trato casi todos los temas en este blog, desde una perspectiva madrileña y desde una "óptica" lo más crítica posible, pido perdón de antemano por posibles imprecisiones y doy las gracias al foro madridnazareno y a numerosos blog que me han ayudado a forjarme una teoría que tenía ganas de enunciar.
Dicho lo cual no voy a hacer una disertación teórica de cómo está el panorama estilístico cofrade, porque sería inútil, lo cofrade va unido al estilo, el estilo es la marca que define en primer lugar al tipo de cofrade, en segundo lugar al tipo de cofradía y en tercer lugar a la ciudad y quizás a la región...


Aunque todo esto es matizable y mucho.
Tradicionalmente a los ajenos a la semana santa y al mundo cofrade les parecería que hay dos grandes estilos andaluz y castellano. Un pensamiento muy común en los madrileños que son el público por excelencia, mientras otros se dedican a disfrutar y vivir sus semanas grandes, ya sabemos que los madrileños se ponen en la carretera y se van a disfrutar de las de los demás, no sin cierta fascinación por lo exótico y cultural que resulta, algo así como los propios "guiris" que visitan la semanas santas. No es de extrañar entonces que muchos madrileños crean que la semana santa de Madrid termina y acaba con Jesús Nazareno de Medinaceli.
Sin embargo repartir la semana santa española en dos bloques es caer en el más absurdo de los tópicos, en primer lugar porque existen "áreas de transición" como en casi todas las cosas, en segundo, porque dentro de estos bloques hay auténticos abismos estilísticos.

Para los andaluces por ejemplo pensar en semana santa no es pensar en Sevilla, cada andaluz que piensa en la semana santa piensa en la propia y después en la de los demás... En este caso hay que seguir haciendo excepciones, por ejemplo con los sevillanos, cuando piensan en semana santa piensan en Sevilla, luego en Sevilla y por último... en los barrios de Sevilla, como es natural...

Quien conoce bien cualquier semana santa sabe que cada hermandad tiene su estilo propio, y que además cada hermandad busca sobre todas las cosas tener un estilo propio, unas con más acierto que otras, así que el resultado es que hay hermandades que buscan tener un estilo propio que se parezca mucho al estilo propio de otras hermandades...

Pero en el pensamiento lego, en aquellos que no son andaluces o que no tienen interés por la semana santa, más allá de ver un espectáculo antropológico, cultural, religioso etc. Las diferencias a priori se diluyen. todos asocian la semana santa andaluza al exceso, quizás se queden con la fastuosidad de los tronos malagueños, quizás lo que marque su subconsciente sea la algarabía que rodea a determinadas hermandades como sucede con los gitanos en Granada o la Macarena y la Esperanza de Triana de Sevilla, quizás lo que marca el subconsciente colectivo sea la música, las flores, los aplausos o la particular forma de ser y de vivir la fe de los andaluces, pero eso es un error, no son menos fervorosos en otros lugares, o no lo son al menos siguiendo un cauce natural...

Porque nos vamos al otro extremo, Castilla, generalmente asociada a una palabra "Austeridad"

A alguien se le ocurrió decir que la semana santa de Castilla era austera y con austera se quedó. Quizás lo hacían con el fin de desmarcarse de la semana santa del sur, quizás el planteamiento estaba hecho para ser una alternativa turística, aplicando quizás un eslogán como este: "vive la semana santa distinta, vive una semana ascética". El problema para los amigos del norte, porque al parecer Castilla se ha convertido por arte de magia en la comunidad autónoma de Castilla y León, prescidiendo de la castellanidad de otras semanas santas que también son castellanas, al menos geograficamente: Cuenca, Ciudad Real, Madrid, Toledo, Albacete etc. Así que de igual manera que la semana santa de Andalucía se reduce a Sevilla, Sevilla, después Sevilla y luego Málaga y Granada, la semana santa de Castilla se reduce a Valladolid, Zamora y León, no deja de ser curioso porque culturalmente al menos Zamora y León son parte de lo que antes era León y no Castilla...

El caso es que me da la sensación de que durante unos años hubo una especie de limpieza "estilística" en el norte para acomodar la semana santa norteña a los parámetros de la austeridad requerida... El resultado es una semana excesivamente ascética que a la postre a generado muchas dudas, no ya en los espectadores que obtienen lo que esperan cuando visitan estas semanas santas, sino en los cofrades, que no se satisfacen con lo que hacen y tienen y que además encuentran razones obvias para pensar que han perdido mucho de lo que tenían...

Pues ahora viene el cambio de marcha y les digo que se olviden de todo lo que han leído.


¿Por qué? Porque es una sandez. Pensar en estilos en función de regiones tiene sentido, pero es un absurdo.


Quien conoce la semana santa andaluza sabe que una cosa es Málaga y otra Sevilla y una tercera cosa es Granada, a Dios gracias, recemos porque siga siendo así. Así pues; ¿Para que hablar de semana santa andaluza si las diferencias son enormes?


Pero si bajamos de nivel es absurdo hasta de hablar de semanas santas por ciudades, por Dios. Voy a usar de ejemplo la semana santa granadina que es la que mejor conozco ¿Donde están las similitudes entre el Cristo de San Agustín y la Esperanza? ¿En que se parece el Silencio a la Aurora? Hay diferencias entre el Realejo y las hermandades que bajan del Albaicín, hay diferencias entre las hermandades más "serias" y otra de definición compleja. ¡Cuánta gente se ha sorprendido al ver a la Soledad y me han dicho que esa virgen les parecería propia de la semana santa de Castilla! y resulta que pocas cosas hay tan granadinas.


En Sevilla, sin ser un experto, y es la sorpresa que se llevan muchos visitantes, las diferencias son clamorosas cuando ven pasar a la hermandad del Silencio, a la Amargura o a la Quinta Angustia en contraposición a otras hermandades como Macarena, Gitanos, Estrella, Hiniesta etc.


¿Cuál es el estilo sevillano? No existe. Existen los estilos sevillanos, como mucho.

Decía un "forero" que la semana santa castellana es víctima de esos clichés, no le falta razón. En pro de esos clichés se han hecho en Castilla muchas tropelías. ¡Cuidado en Andalucía los clichés también existen y existen también los cofrades que se dejan guiar por esos clichés!


Así que en Castilla, el supuesto estilo austero, es escusa muchísimas veces para un estilo que adolece de falta de solemnidad, de falta de elegancia, falta de sentido estético que es más grave, y que además uniformiza y destruye tradiciones locales y costumbres de determinadas cofradías que no suponían más que la originalidad de la cofradía, curioso que mientras que en el sur se busca la idiosincrasia propia en el norte lo que se busque sea la fidelidad a ese ideal de sobriedad y austeridad.


Por ultimo, ya que este tema, amenazo, lo voy a tener que continuar, quiero dar el mayor de los argumentos encontrados.


La evolución de las especies.

Sí, ya lo dijo Darwin, y no deja de ser curioso que cite en un blog cofrade a este naturalista, pero síganme el símil, entiendan a las hermandades como unos seres vivos que nacen, crecen y pueden morir. Mueren, como se ha demostrado en Madrid, de un lado a las que matan, de otro las que no se adaptan.

Las hermandades como seres vivos, formadas por otros seres vivos, aunque algunos parezcan más muertos que vivos..., evolucionan. Cambian, no hay más que echar un ojo a la historia de las hermandades más antiguas, da igual la ciudad y veremos cambios que nos van a sorprender. En primer lugar veremos más similitudes que diferencias entre ellas. Veremos que en sus primeros siglos de vida hacían las cosas muy parecidas indiferentemente de la ciudad o la región.
¿Entonces? Evolucionaron de una forma distinta, como ya sabemos en algunos casos quedaron más estancadas en esa evolución. Y hago un alto para decir que el cambio puede llegar por difusión o por innovación. Dicho con un ejemplo , aunque en España no inventamos el teléfono era positivo que lo usáramos y por eso vino de donde viniera y lo usamos...


Quiero llegar a la conclusión de que hay ciertas "innovaciones" cofrades que se han dado en algunos lugares que son positivas, ayudan al fin, que es lo que no hay que perder de vista, el objetivo. También hay lugares donde se han conservado y mantenido aspectos que es positivo revisar, por si interesa recuperar, y muchos lugares deberían ver ciertos cambios no como "invasiones culturales" sino como algo mucho más normal y humano: cambios, aunque sean difusiones y aprender a usarlas en beneficio propio, más aún si esas innovaciones ayudan a recuperar un sitio y sobre todo partes que la semana santa no debe, ni debió perder. Una semana santa debe tener ascetismo, pero no solo ascetismo, debe tener pasión y sentimiento y devoción, pero no sólo pasión sentimiento y devoción. Lo bonito es que los cofrades tengan la opción de elegir su estilo y que las cofradías conformen ese estilo, para que cada cual se identifique con el que más le gusta o los que más le gusten, según y como...

lunes, 21 de diciembre de 2009

Consejo de Hermandades

No podía dejar este tema si tocar, y lo haré con la mayor brevedad posible. Voy a hablar del una institución que pensaba que no existía, pero que diversos medios me han confirmado que sí existe: El Consejo de hermandades, podría comenzar con la critica correspondiente que es de suponer que sería dura, de esas que no agrada ver, pero que por fuerza tendría que ser así, porque a la vista queda como funcionan nuestras hermandades y el bajo nivel de la semana santa y las glorias.
Pero me veo en una gran imposibilidad, no sé exactamente cuanto de responsable es este consejo, ni como funciona, ni quien lo preside, ni quiénes lo forman. Así pues ¡Qué difícil es criticar algo tan intangible!
Me han hablado de un eclesiástico, responsable de la gestión arzobispal de estos asuntos cofrades, hay quien me ha hablado bien y quien me ha hablado mal. Vuelvo a estar en la misma situación: ¿Cómo criticar o señalar a alguien de quien no se el grado de responsabilidad? ¿Cómo valorar su actuación si no sé en que consiste?

En la red no hay practicamente datos sobre este asunto y en los pocos entornos cofrades que he podido tantear se ha hecho el silencio cuando he preguntado sobre estos temas. Los hermanos no saben o quizás no quieren hablar, de estos superórganos, y todo lo que me cuentan, los pocos que he conocido y que me han escrito lo hacen fundamentalmente de sus juntas de gobierno, no de estos órganos. Es como si no existieran o no funcionarán o... no sirvieran de nada.


Y he aquí que llego a la conclusión de que quizás fuera más apropiado plantear qué es lo que debería hacer dicha institución, si existiera o si existe. Dar unos cuantos palos de ciego sobre su gestión, pidiendo perdón de antemano, porque quizás atribuya méritos y desméritos de forma errónea. Lo que no es erróneo son los muchos fallos y carencias de la semana santa madrileña.

En primer lugar: ¿Sí existe esta institución a qué espera para hacerse real a través, al menos de la red de redes?

No estaría de más saber cuáles son sus funciones y sus poderes.

Desde luego sería muy positivo que tuviera poder para organizar los días y los itinerarios cofradieros. Para fijar unas normas de conducta básica sino para los cofrades que participan en los actos públicos, al menos sería magnífico que definiera cómo han de estar formadas las cofradías, por ejemplo qué insignias son indispensables y por supuesto cuáles son totalmente dispensables.


Sería extraordinario que tuviese cierta capacidad para imponer coherencia en actos de la importancia de las procesiones patronales y del Corpus Christi.

Y sería milagroso que fuera capaz de organizar un pregón de semana santa, sé que existe, pero dudo sobre su organización, milagroso y maravilloso que se ocupara de hacer y difundir un cártel de semana santa, extraordinario que se ocupara de informar y de que informen adecuadamente a los medios de comunicación habitualmente deformadores de la opinión pública, especialmente en estos aspectos.

Sería fabuloso que fomentara la creación de nuevas hermandades y de una generosidad extrema, casi filantrópica que se ocupara de salvar y resucitar viejas hermandades ya desaparecidas.

Por supuesto, un consejo que tuviera capacidad para imponer a las cofradías el decoro y una consideración a la dignidad de una estación de penitencia sería algo que debiera poder hacer este consejo, y de paso que fuera también capaz de imponer unos mínimos en las calidades de las nuevas imágenes... (esto ya debe ser mucho pedir...)


Así pues ese consejo tendría muchos campos de acción, mucho por hacer. Pero no se puede obviar la principal función para ese consejo,conseguir nuevas mentes, nuevas almas, nuevos brazos, nuevos píes capaces de afrontar tanta labor. Cuatro cofrades no pueden hacerlo todo, de eso también se quejan en ciertos medios cofradieros madrileños: "somos siempre los mismos". Se necesita savia nueva.
Por increíble que parezca en una ciudad de 3 millones de habitantes, que tiene la ciudad de Madrid sin incluir el "área metropolitana", no hay un relevo generacional asegurado y no hay savia nueva capaz de acometer toda esa ingente labor que precisa renovar la semana santa y las glorias madrileñas.

Hoy no voy a entrar en la necesidad de cofradías y cofrades de desmarcarse de la mala prensa que le hace el radicalismo de ciertos sectores, porque es hacer un brindis al sol.

El Consejo, o como queramos llamar a las "instituciones reguladoras" de la semana santa si no existen, entiendo, que debieran existir, por supuesto deben estar formadas por laicos, a ser posible por cofrades, deben ser las propias cofradías las que se ocupen de formar el consejo, ya que como he dicho este consejo debe llegar a tener capacidad de toma de decisiones.
Si me permiten el símil, se trata de hacer una Unión Europea de las hermandades, una construcción supracofrade a la que ceder por parte de las cofradías un tanto de su autonomía en aras de unas mejoras que sólo entre todos se pueden conseguir. Aplicar el modelo de construcción europea, delegando poder en esa institución nueva, superior a las cofradías con poder para imponer obligaciones a las propias cofradías.

¿Por qué laicos? ¿Por qué autónomos de los eclesiásticos? fundamentalmente porque los eclesiásticos no están para estas cosas y además se eliminan ciertos riesgos, como el de una identificación excesiva entre el propio arzobispado como institución y las cofradías, todos pertenecen a la Iglesia Universal, y aún más formalmente las cofradías se deben a su obispo, pero cada uno tiene su labor y su línea de actuación. Las cofradías aunque forman parte de la iglesia son una riqueza espiritual y cultural que debe identificarse por si misma. También de esa manera se evitan obediencias extremas, encorsetamientos y es más, estoy convencido de que es la mejor forma de que la iglesia en Madrid tenga una "cara amable", no voy a entrar a valorar la faz que muestra...
Laicos que sepan del tema, sobre todo de esos asuntos técnicos que necesitan más reforma: Protocolo y ceremonial, simbolismo, artes y calidades etc.

No he querido ser muy duro con el consejo, que pueda existir, ni tampoco con la función del arzobispado, ya he aprovechado, y aprovecharé, otras ocasiones para criticar un desastre organizativo y organizado que se da en procesiones patronales y corpus christi, un desastre que suele tener el sello indeleble de un arzobispado que busca el protagonismo en momentos que no debería tenerlo.
Pero no quiero pasar por alto mi función de pepito grillo y una vez más llamar a la conciencia, especialmente de aquellos que tengan la capacidad de hacer algo, la Semana Santa de Madrid, y también las glorias, se merecen un cambio y un rescate. Estos asuntos cofradieros en Madrid no son solemnes, ni queridos, ni sentidos, ni valorados, ni crecen, ni mejoran y si no se cambia esta inercia el resultado va a ser de un lado una ciudad sin tradiciones, de otro lado una perdida inperdonable de devoción y por tanto de fe.








miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿Sí se puede?

La más que fámosa frase o lema de campaña del actual presidente de Estados Unidos en principio parece válido para todo momento y para todos aquellos que tienen la ilusión de querer cambiar alguna situación que les parece adversa. Son muchas las ocasiones en las que me plateo si la frasecita es oportuna. El lema o frase es una afirmación, y además contundente, "Se puede", sin embargo si el escenario cambia entran las dudas, y más concretamente si ponemos el foco en la realidad cofrade madrileña, entonces se hace inevitable adornar la frase con unos signos de interrogación, que le quitán toda la fuerza, es el peso del pesimismo.


El panorama cofrade madrileño es más que complicado, es un tanto especial y si me lo permiten, triste.

En otras ciudades de España la semana santa es un fenómeno respetado y con buenos sintomas de continuidad, forma parte de la vida social y cultural de la ciudad, son muchos los lugares en donde en los últimos años han avanzado hacia un renovado explendor cofradiero, y otros muchos en los que se redoblan esfuerzos por hacer cada vez una Semana Santa mejor, para propios y extraños, para los hermanos y los conciudadanos, para los vecinos y los forasteros, para jóvenes y mayores y para creyentes y menos creyentes, para todos y por todos.

Como se trata de poner la cuestión en negro sobre blanco, nada mejor que hilar un tanto la descripción con una comparativa entre este panorama cofrade madrileño y el panorama cofrade español, que sorprendentemente son bastante diferentes.

Por citar algunos datos, Madrid, la ciudad más poblada de España, se encuentra muy lejos de ser la ciudad con más cofradías o hermandades, cierto es que la Iglesia y las hermandades padecieron durante mucho tiempo muchos daños, que hoy se vuelven o parecen imposibles de reparar, precisamente por esa condición de capital Madrid sufrió más que ninguna otra ciudad las inclemencias del tiempo político. Hoy sin embargo esas inclemencias no existen, o no tendrían porque ser tan tormentosas si algunos no se empeñaran en revolver el temporal...

Hace años que no se fundan nuevas hermandades, las últimas fundaciones fueron la hermandad de los gitanos año 1996 y la refundación de los Alabarderos ya en los primeros pasos del siglo XXI. Y hasta ahí ha llegado el afán fundacional, lejos de las incorporaciones constantes que suceden tanto en Andalucía como en Castilla.

En cuanto a número de nazarenos, es también escaso, demasiado escaso en comparación con el número de católicos madrileños, son pocas las hermandades que superan la centena, y en cuanto a número de hermanos son también escasas las hermandades que pueden decir que llegan al millar de hermanos.


Aparte de otros problemas y de enconadas discusiones estilísitcas, hay que señalar que son las hermandades de corte "andaluz" las que más han prosperado, no porque estén formadas por hermanos procedentes de andalucía, sino porque entre el público y los cofrades madrileños son las más populares y apreciadas, aún las de más riguroso luto como los estudiantes, por eso, con mucho acierto alguna hermandad como la hermandad del Pobre o los Cruzados de la Fe han tomado elementos estilísticos de la "escuela cofrade andaluza", lo han hecho para mejorar y han encontrado una pauta sobre la que crecer y bajo la que regirse, una pauta para sobrevivir, si quieren, no creo ni yo, ni nadie, que ese cambio haya sido perjudicial, ambas conservan intacto su casticismo, ambas además han visto reforzado su estatus, y sin embargo ¿Por qué el resto de hermandades no han seguido esta pauta?


Tomar elementos andaluces es una expresión nefasta y además equivocada, no es tomar elementos andaluces sino abrirse a una evolución estilística que se ha dado primero en Andalucía pero que en la misma Andalucía tiene muchos y muy variados matices y que allí donde llega se impregna, como no podría ser de otra manera de los rasgos locales. Consiste en definitiva en unos cuantos aspectos fundamentales y un sinfín de elementos secundarios que dan el matiz entre una hermandad que busca mejorar y trabaja por ser mejor en la calle y en el templo, en contraposición a hermandades abandonadas a la inercía inmersas en una continuidad muchas veces irreal, ya que lo que muchas veces continuan como si fuera tradición los que no es más que perpetuar soluciones provisionales y sombras de la grandeza que tuvieron en otro tiempo.
Muchas veces, justo es recordarlo, en esa envoltura procedente del sur, llegan elementos que antiguamente existieron y que se perdieron por azares del destino y que por tanto son tan andaluces como castellanos, son intrísecos a lo cofrade en definitiva.



Aspectos como los detalles de calidad en enseres, cápitulo en el que aún hay mucho que mejorar, pasos llevados por fuerza humana, actividad continuada todo el año, música acorde al "estilo de la hermandad" afortunadamente en Madrid tiene el sentido común suficiente para entender que el paso del cristo de la Fe de los estudiantes no puede llevar la misma música que el paso de los gitanos ¿Porque eso no lo entienden los esclavos de Medinaceli y los hermanos del yacente? ¿Es esto convertir una hermandad en estilo andaluz? NO Es mejorar y hacer las cosas más acordes al espiritu que debe guíar a una hermandad en sus manifestaciones externas e internas.

¿Cuales son los riesgos que se corren de no invertir la situación?

Los riesgos son muchos, muy variados, el primero se rige por una ley universal, todo lo que no sube baja, la semana santa de Madrid está lejos de alcanzar ese punto, que sólo tienen algunas semanas santas de España de no retorno, un nivel que una vez rebasado da la tranquilidad de que va a haber una continuidad, la tranquilidad de que otros vendrán a continuar la labor, o aunque sólo sea a mantenerla. En Madrid no, da la sensación de que en un futuro próximo todo se puede venir abajo, que las iglesias en muchos barrios cerrarán, que las hermandades desapareceran y quedaran en los templos las imágenes de aquellas corporaciones, recordando los tiempos en que pudo ser y no fue. Aún falta mucho sentido de cultura cofrade, no hay una pauta clara entre los ciudadanos de qué es lo apropiado y lo que no lo es, sólo se sabe, lamentablemente, cuando una cosa procede o no, por imitación de lo que se hace allende el AVE, ahí reside el riesgo de lo esperpéntico y de lo inadecuado también cada día más presente en lo cofrade madrileño.

La extinción de hermandades no es algo tan lejano, ya ha pasado y no hace tanto tiempo, son unas cuantas las cofradías en Madrid extintas por falta de hermanos, suspensas de actividad.

El elenco de hermandades que no acaban de "subir" abarca practicamente a todas las hermandades de Madrid, que no es mucho teniendo en cuenta que no son muchas las hermandades que han llegado hasta nuestros días: Yacente, Siete Dolores, Soledad están a la cabeza de este listado.

¿Qué se echa de menos? Muchísimas cosas, se echa de menos una verdadera colaboración por parte de las instituciones, en algo que es una tradición. En este punto el problema estriba en que aunque es una tradición hay que "reinventarla" no se puede recuperar la semana santa del Madrid del siglo XVII, ni la del Siglo XIX, ni siquiera aquella de los años centrales del Siglo XX la semana santa también ha evolucionado, hay que hacer de la semana santa algo atractivo, y además aprovechar lo positivo que puede ofrecer a una ciudad como Madrid: economicamente potenciaría el turismo, pero socialmente las hermandades serían un colectivo revitalizador de templos y por extensión de barrios que siguen inmersos en un proceso de deterioro social. La semana santa en Madrid podría llegar a ser un elemento cohesionador como lo es en otras ciudades. Sin embargo, y aquí me acuerdo del lema del señor Obama son muchos los que dicen "En Madrid no, eso es para las capitales de provincia" ¿Cómo les decimos que "Sí se puede"?


Se echa de menos la fundación decidida de nuevas hermandades. Algo que está experimentado en otros lugares de España, cuando comienzan a fundarse nuevas hermandades se produce un efecto llamada del que salen beneficadas las hermandades viejas.
Otra vez más: ¿Sí se puede? Nos volverían a contestar con la tradicional escusa "es mejor consolidar las que hay ya" " si la gente no quiere hacerse de las que hay ya ¿cómo se van a hacer de nuevas?. Otra gran cuestión que preguntarse es que atractivo ejercen en los ciudadanos las hermandades que ya existen ¿Las conocen? No quiero ser hiriente ¿Cuántos cofrades de otros lugares viven en Madrid? Creo, estoy convencido, porque el que escribe lo es, que más que cofrades de las hermandades de Madrid. Triste.



Evidentemente un aspecto que echa para atrás es la actúal situación de la Iglesia española, algo que sin embargo no parece afectar en otros lugares de España a lo cofrade, o al menos no en la medida tan grande que parece que sí afecta en Madrid, es de rigor decir que sin la colaboración y el impulso decidido de la Iglesia no hay nada que hacer.

Es chocante y contradictorio que en una sociedad donde la iglesia se ha polarizado en dos grupos: los creyentes tibios, que se alejan de una jerarquía cada vez más politizada y enconada en posturas morales y en planteamientos sociales díficiles de casar con la modernidad y con la sociedad actúal española, y los Fieles, que cada vez se radicalizan más convenciéndose de estar en propiedad de una verdad reveladada que les hace mantener un discurso chirriante, fánatico poco proclive al diálogo y al entendimiento, aunque eso es normal porque los fánaticos no dialogan, convencen, o buscan convencer.
En ese estado sociologico en el que se mueve la iglesia las hermandades son en en muchos lugares el nexo de unión entre unos y otros, la forma por la que esos cristianos tibios se mantienen aún en el seno de una iglesia que cada vez más los enajena y los rechaza. Aprovecho para decir que hace mal porque se olvida de que su tarea es buscar a estas ovejas menos dóciles, de que la Iglesia tiene una vocación universal y ecuménica. Pero hace mal porque entre otras razones sin estas ovejas que son la mayoría de los católicos la iglesia perdería su fuerza y su influencia social. Ese fuerza de la que hace gala no se la da la historia, ni tampoco el radicalismo de esos grupos, por mucho ruido y muchas manifestaciones que hagan, la fuerza a la iglesia en España se la da ser la confesión mayoritaría, y lo será en función del cuidado que tenga de la religiosidad popular.


Pero no me quiero desviar del tema, que es la situación cofrade madrileña, una situación que se caracteriza además por un enorme pesimismo y falta endémica de iniciativa: ¿Hacen los cofrades madrileños todo lo que pueden? De un lado quizás se podría decir que sí. Es cierto que la enorme cruz de ser cofrade en una sociedad donde ser religioso y más católico no es precisamente lo mejor visto es ya de por sí una tarea de gigantes, pero si los cofrades madrileños no redoblan esfuerzos verán que aquello que tanto les gusta, aquello que tanto esfuerzo les ha costado, se pierde en la marea de esta sociedad.


Hecho de menos ver de nuevo pasos de misterios representando la pasión y muerte de Cristo en la ciudad, hecho de menos ver más palios iluminados por la luz cálida de una candelería encendida, hecho de menos una semana santa de 7 días y no de 3 y medio- No es cuestión de marcharme lejos, no es cuestión de hacer todos los años una migración cofrade, es cuestión de luchar por hacer posible una semana santa más digna y más apropiada.

Pasan los años y no llega, ni sucede ese momento de cambio de la semana santa de Madrid, que está muy lejos de consolidarse, está lejos de sentirse cómoda en su ciudad, por raro que resulte en una ciudad donde cualquier expresión pública es bien recibida, la semana santa de Madrid no acaba de encontrar ni su espacio, ni su sentido y es he pensado que era justo, como oftalmólogo del entorno cofrade esta ciudad de Madrid abrirle los ojos para que pueda ver la ruina que tiene y la que se le avecina.

lunes, 9 de noviembre de 2009

tontos con o sin capirote

Existe un libro muy recomendable, especialmente para los que viven y disfrutan la semana santa del sur, que se llama Tontos de Capirote, su autor es Francisco Robles, quien con el paso del tiempo al ir reeditándose esta obra ha ido incluyendo algunas categorías más a la lista, larga, de tontos.
Toda una tipología de "tontos" en las cuales cualquiera puede englobarse, cualquiera que tenga cierto apego a eso que llamamos la semana santa.

Esta obra, genial, me inspira a escribir esta "entrada" por que considero que es necesario hablar de algo que en Madrid se entiende mal, según he leído y constatado y no sólo en Madrid.
¿Cómo son los cofrades?

Como este blog tiene una dedicación fundamental a la semana santa madrileña voy a hacer la consideración desde los cofrades madrileños, así voy a hablar de unas pocas grandes categorías, muchas de las categorías de las que habla Francisco Robles no están presentes en Madrid, otras quizás sí.
Los cofrades madrileños se dividen en varias categorías, pero todas ellas son en su ecosistema, o sea la sociedad madrileña, especies "raras" yo diría en peligro de extinción.
Más valdría a las autoridades tomar alguna medida para su protección. ¿Por qué? Porque esta especie de la misma manera que cualquier otra especie rara aporta al ecosistema algún beneficio, sea cultural, sea turístico, y por tanto económico, sea sentimental o sea simbólico. Pero algo aportará, quizás un estudio más detallado nos podría explicar bien qué aporta.

Pero la especie además de amenazas externas, que son muchas, tiene amenazas internas, porque ha degenerado en unos subtipos que endemicamente están contagiando a toda la especie de unas enfermedades mortales de necesidad: apatía, conformismo, resignación, dejadez...

La primera de las subespecies es la del cofrade resignado, es una especie, dentro de lo raro, de la más abundante, en Madrid habitan en la mayoría de las cofradías como El Divino Cautivo, la Soledad, el Yacente, los Siete Dolores, Medinaceli, Alabarderos. Son cofrades que sencillamente se resignan a que las cosas sean malas por naturaleza, que no se hagan bien, y generalmente tienden a pensar que no hay solución mejor ni manera posible de revertir la situación decadente de sus hermandades o cofradías y de la semana santa de Madrid. Esta subespecie está acaudillada por unos líderes naturales que podemos conocer como "los sufridos" Son unos cofrades resignados que dirían seguramente acerca de su liderazgo que: "aceptan el puesto porque nadie más lo quiere coger". Logicamente ellos hacen "lo que pueden", en realidad no dejan de ser por un lado tan resignados como el resto de cofrades resignados y por otro lado aceptan con "resignación y humildad" la "cruz que Dios les manda" en forma de cargo en una corporación...

Otro subtipo es el cofrade conformista, es ese que por "formación-deformación" está de acuerdo con todo, desde estar de acuerdo con todo lo que le sugiere o manda el arzobispado hasta lo que deciden sus juntas de gobierno, es ese cofrade que generalmente no tiene formación alguna como cofrade, no se trata de que no entienda de arte, de bordados, de música, etc. Sino que no entiende de cómo habría de funcionar una hermandad, y desde luego es incapaz de ver ningún fallo ni en su hermandad ni en general, en la semana santa madrileña, no concibe, o mejor dicho no se le ha pasado por la cabeza que en una hermandad han de primar los mismos criterios que en cualquier otra asociación: eficacia, calidad, ganas, objetivos. Muchas veces aborda el asunto cofradiero desde un mal entendido sentido cristiano, y confunden humildad con conformismo... En cualquier caso este espécimen vive feliz en su ignorancia y no espera, por tanto no desespera.
Cercano a ese subtipo está el cofrade-pasota, es un tipo muy especial, abundante, tiene relación con el resignado, es un cofrade que hace las cosas por hacerlas, en muchos casos por tradición familiar en otros casos no se sabe, quizás una vaga creencia, pero en general este tipo de cofrade vive su experiencia cofrade desde el verbo pasar: pasa de estar en la junta, pasa de participar en nada que proponga la hermandad, pasa de aprender ningún aspecto que mejore su calidad humana, pasa de aprender ningún aspecto "técnico" relacionado con las cosas de la cofradía, pasa de opinar sobre la gestión de la semana santa, pasa de las otras hermandades, pasa de sus hermanos, pasa....
Este "cofrade pasota" está enfermo de una enfermedad endemica y muy peligrosa. Muchas veces estos cofrades han sido contagiados por esta enfermedad a causa de relacionarse con cofrades resignados y especialmente con los líderes de estos que gobiernan las hermandades, a veces los cofrades pasotas llegan a estar en las juntas de gobierno, de las que pasan y pasan desde luego de fomentar y hacer nada, con lo que contagian su mal a otros cofrades. Dicho de otra manera ellos están desmotivados y desmotivan a los demás.

Otro de los subtipos es el cofrade crítico, muy pocos, a la vista de los resultados, son los cofrades con alguna formación, al menos en cuanto a que "atesoran" conocimientos relacionados con el "quehacer cofradiero" suelen ser los que sugieren cambios, los que luchan por medrar y mejorar, en ese estado "pasional" se multiplican en muchas actividades y recurren a todos los medios a su alcance en su lucha, casí contrarreloj por apuntalar una casa que se cae. Son los que participan en foros de internet, los que buscan aprender de historia, arte, y todas las "artes relacionadas con lo cofrade" son los que ponen el hombro muchas veces para sacar un paso y en más de una ocasión hechan una mano y las dos, son pies, cabezas y manos en unas hermandades faltas de "personal", muchas veces pasan a formar parte de alguna junta de gobierno, se los detecta fácil en esa posición porque no han esperado a que Dios quisiera que esten en esa hermandad, sino que ellos mismos han dado el paso para estar ahí. Generalmente son jóvenes y generalmente lo que saben lo han aprendido en otros sitios, al contrario que los cofrades conformistas estos viven con inquietud y con impaciencia esperando unos cambios que no llegan... Participan y se mueven quisieran que su semana santa fuera de otra forma, y tienen más o menos claro que hay enormes deficiencias en su semana santa y es más detectan el peligro latente de su propia desaparición. Esta subespecie corre dos peligros, o enfermarse de pasotismo, o desaparecer del panorama cofrade madrileño y migrar en busca de climas más favorables.
En Madrid su habitat usual está en las cofradías de "corte andaluz" ¿Por qué será? Gitanos, Pobre, Macarena y estudiantes. Siendo mucho más escasos en otras corporaciones.

Por último está el cofrade frustado, es aquel que murió o no exite, digo murió en sentido figurado, otras veces podría decir que fue "abortado" es aquella persona que en este entorno tan desfavorable hacia la semana santa que es en primer lugar la sociedad madrileña, y en segundo lugar la iglesia madrileña no llega a nacer como cofrade. Esta falta de nacimiento como cofrade se debe de un lado a la inexistencia de cofradías, las que hay son pocas y la mayoría poco llamativas y desde luego poco conocidas. De otro lado una vez toman contacto con las cofradías se encuentran ese clima en el que abundan las enfermedades endemicas que a veces los llegan a matar al poco de nacer o incluso antes ¿Quién se hace hoy por hoy hermano de ciertas corporaciones? ¿Quien las conoce? ¿Cuantos hermanos nuevos hacen al año? ¿Cuantos se dan de baja al año?
Además en el bitopo madrileño están apareciendo otras especies que están comenzando a reemplazar al cofrade, como los "hermanos neocatecumenales" esta nueve especie, que ha aparecido en el ecosistema madrileño reemplaza y desplaza a los cofrades, cómo es de esperar sus pautas de comportamiento son diferentes de las de los cofrades, sus objetivos bien distintos, su "modus operandí" también varía, pero cada vez más toman el lugar de los cofrades en una mutación de sus comportamientos. Es obvio que no se interesan por los aspectos que para ellos son externos o quizás sí, solo que los conciben de forma diferente, el caso es que son capaces de hacer procesiones inventandose unas nuevas formas de hacerlo que aún no se les había ocurrido ni siquiera a los más "enfermos de los cofrades".
Es evidente que convertirse en cofrade además en Madrid supone enfrentarse a ciertos, muchos estereotipos y muchos prejuicios por parte de la sociedad actual madrileña: Algo pasado de moda, ultraderechista o ultraconservador que a veces se asocia a ultracatólico, reprimido y sobre todo lo que más daño quizás le hace a ese especie en peligro de extinción, la idea asociada de que ser cofrade no es propio de los madrileños sino de los andaluces o de los castellanos, y leoneses. Así pues cabe decir que de no tomarse medidas urgentes para solventar estos problemas estructurales que afectan a esta especie pronto será un recuerdo, quizás sobrevivan algunas hermandades, las menos afectadas por esas enfermedades, pero sin una presencia de hermandades suficientes no podremos hablar de semana santa madrileña sino de hermandades madrileñas o quizás de hermandades de estilo o corte andaluz en Madrid.

lunes, 15 de junio de 2009

Elecciones


Aún están recientes las elecciones de la hermandad de los estudiantes y están en pleno proceso electoral en la hermandad macarena de Madrid.
Sin embargo hay poca reflexión pública en torno a este hecho, sé sobradamente que no hay ningún interés por parte de los medios de comunicación, y lógicamente tampoco hay un interés mayoritario en nuestra sociedad capitalina en torno a estos procesos electorales, pero en el ambiente cofrade sí se debería prestar más atención al elemento participativo.
En los años que llevo metiendo la nariz en los ambientes cofrades madrileños no he palpado mucho interés en este tema electoral, que es vital en una hermandad.
Más bien todo lo contrario, parece que hay un desinterés enorme en la participación en los asuntos máximos de una hermandad.
Algunas reflexiones electorales.
De momento debo decir que solo conozco procesos electorales en las hermandades de los gitanos, macarena y estudiantes, y por contra en el tiempo que llevo “redescubriendo” las corporaciones nazarenas de Madrid, dejáremos aparte las glorias, no conozco procesos electorales en otras hermandades, tales como Medinaceli, Pobre, Cruzados de la Fe, Siete Dolores, Soledad, Yacente,
Las elecciones parecen o bien no existir o bien ser un sencillo trámite.

Me pregunto si todos los hermanos del Pobre, de los Cruzados, de los Siete Dolores, están tan satisfechos con el gobierno que tienen que no impulsan la celebración de Elecciones y si existen que no forman una candidatura alternativa.
Pero no son los únicos casos de plenitud gubernamental, en otras hermandades a pesar de haber elecciones revalidadan continuamente los mismos hermanos mayores y uno se pregunta si tan bién lo harán, y si no hay hermanos dispuestos a dar una alternancia en el gobierno, siempre buena.
Me sorprende porque habituado a otros ambientes cofrades más convulsos, que no por ello peores, sino mejores porque esa agitación supone un mar de interés y de participación, y eso siempre es positivo.
En la hermandad de la Soledad hace un tiempo se anunciaban elecciones y un posible cambio en el poder, sin embargo me ha llegado la constatación de que sigue gobernada por la misma ilustre persona.
En otras hermandades a pesar de haber hermanos descontentos luego a la hora de haber elecciones no plantean la alternativa y solo hay una candidatura. Sigo a estas alturas preguntándome si hubo un "castigo electoral" a la junta del Divino Cautivo que permitió que parte de su patrimonio sufriese, como yo creo que hubiese hecho de ser hermano, o si por contra estamos hablando de que revalidaron los mismos y que luego solicitaron ayuda para resolver el desaguisado, una vez más falta de información y esa información como sucede en los estados más autoritarios provoca la falta de crítica, y sin crítica no hay ni evolución ni mejoras.
En Madrid no conozco casos de hermandades regidas por juntas gestoras, no es que lo desee, es que me extraña, máxime si observamos el estado de decadencia de algunas corporaciones, es algo inusual, y no solo en el Sur de España.
Pero otras que al parecer están en un momento de apogeo, y que ya no les queda nada por mejorar, como por ejemplo la macarena, y que parecen no tener límites no tienen porque estar libres de la crítica y de la exigencia. La autocomplaciencia es perjudicial, pero no sabe uno cúal es más perjudicial, si la autocomplaciencia de las juntas o de los hermanos que no exigen más.
¿No hay más retos para hermandades como el Pobre, los Estudiantes o la Macarena?
Estoy convencido de que sí, retos en cuanto a hermandad y retos en cuanto a cofradía, si aceptamos aquella distinción entre dos términos que la RAE reconoce como sinónimos pero que la practica cofradiera sevillana extendió como dos elementos distintos uno referente a lo que consideraríamos la procesión penitencial y otro referente a la actividad de la corporación todo el año.
En cuanto a cofradía, ¿No deberían impulsar aquellas hermandades con más éxito y apoyo mejoras en los recorridos, o en la música, quizás impulsando la formación de bandas de calidad suficiente? ¿o avanzar hacía una carrera oficial, quizás impulsar una estación penitencial más solemne por qué no en la Catedral? o bien fomentar que los medios de comunicación informen más y mejor
En cuanto a hermandad ¿No sería lo propio buscar más hermanos, apoyar a otras corporaciones o fomentar más la unión entre hermandades? Quizás debieran plantearse actividades comunes como por ejemplo un cartel de semana santa más digno, un pregón más adecuado, en definitiva hacer profesión de fe y ejercicio de lo que es una hermandad y lo positivo que resulta en nuestra iglesia actual y en nuestra sociedad.
No todo consiste en un política interna, a veces las hermandades con más fuerza deben tirar del carro, en beneficio propio y de todos.
Quizás me haya equivocado al hacer estos planteamientos, pero seguro que no me equivocado cuando hablo de la poca información que trasciende y del poco interés que se toman los hermanos en los gobiernos de sus hermandades, y todos los lectores comprenderán que cualquier error en esta entrada se debe a la desinformación y no a la falta de interés por parte del que escribe, que más quisiera yo que las elecciones fueran algo común en las hermandades, no sólo en su realización sino en la participación y que realmente fuesen el vehículo para dirimir y pulsar las disconformidades en vista de un mejor hacer y una exigencia permanentemente alta, porque estoy convencido de que del debate y de la crítica constructiva solo salen cosas buenas, y mucho mejores que las que salen del conformismo y de la desgana.

lunes, 26 de enero de 2009

¿Triana en Madrid?

San Juan Bautista se cansó de predicar en el desierto, después de Bautizar a Jesús se fue a predicar a la ciudad, ya sabemos lo que pasó...

Triana en Madrid, muchas veces he discutido sobre este tema tanto a través de la red como con amigos y conocidos. Así pues voy a escribir aquí un poquito sobre este tema.

A priori poco tendría que ver con este blog, ¿pues qué mejor para Madrid que ver nacer una hermandad más? Otro paso o pasos en la calle. Otra hermandad más organizando cultos.
A priori todo bueno. Pero sin embargo creo que tiene relación con este blog, pues que Triana se venga a vivir a Madrid, o una prima suya, puede suponer la enésima catástrofe cofradiera madrileña.
Muchos pensarán que escribo esto porque no me gusta Triana o por que le tengo manía a la corporación de aquel barrio de la ciudad de Sevilla. Nada más lejos de la verdad, Triana me parece una corporación ejemplar, entre las sevillanas ejemplo en muchas cosas, su fama rebasa fronteras y comprendo por ello que algunos hermanos quieran extender esa devoción.
No voy a entrar en la viejas disputas entre esperanzas y entre barrios que se dan en Sevilla, no voy a decir que los trianeros quieran poner una pica en flandes (o una lanza en Madrid) por el hecho de que macarenos y gitanos ya lo hayan hecho, ni tampoco voy a decir que aquellos pasos que da la hermandad macarena de una manera u otra los acaba dando la hermandad trianera. Y no voy a entrar en esto porque no soy macareno, porque además en Madrid se le ha llegado a tocar Esperanza de Triana coronada a la macarena (y si a los hermanos macarenos madrileños no les importa, a mi menos) porque un servidor es madrileño y aunque granadino de adopción no soy tampoco de aquellos que disputan y recelan de Sevilla, esas rivalidades me parecen muy infantiles.
Yo escribo y argumento mi NO más rotundo por razones puramente madrileñas.

Madrid no puede convertirse en franquicia ni en filial de las devociones sevillanas, no es lo mismo importar un estilo de cargar los pasos, tocar las mismas marchas, usar el mismo tipo de adornos, recurrir a los artistas andaluces, a falta claro, de escuela madrileña, que directamente dejar en el olvido la historia y la tradición de una ciudad para traer la historia y la cultura de otra ciudad.
Madrid no es Sevilla, ni falta que le hace.
Madrid tiene mucho que copiar y aprender de Sevilla. Madrid y Sevilla pueden rezar al mismo Dios y a la misma Madre, pero con distinta cara.
Sé de muchos sitios, ciudades, pueblos, que están tomando ejemplo de la manera de hacer de Sevilla, pero con sus devociones, siendo fieles a aquel cristo que tenían en su ciudad, en su pueblo, cambiándole las galas a su virgen y poniéndola más guapa, al fin y al cabo son estilos y en el estilo hay moda, y en este momento en la moda cofrade los avances sevillanos son fundamentales.
Sé de muchas hermandades nuevas, pero nuevas de verdad, tomando las advocaciones universales de la pasión de nuestro señor y las advocaciones nuestra Madre la Virgen María, pero pocos son los sitios dispuestos a tomar una por una las advocaciones de otro lugar; sean de Sevilla, sean de Granada o sean de Roma.
Creo que 2 hermandades cuyos titulares son copia de las devociones sevillanas tenemos suficiente.
Habrá quien diga que los sevillanos que residen en la ciudad pueden reproducir aquí las hermandades que quieran, que es una cuestión de sentimiento, de añoranza por sus tradiciones...
Pero vamos a ver... ¿Tan lejos está Sevilla que no pueden ir allí en Semana Santa? ¿No se sienten representados con los gitanos, con la Esperanza Macarena y con el Gran Poder? ¿Van a fundarse las más de 60 hermandades de penitencia de la ciudad hispalense?¡Olé! Más de un "vuelcapasos" se va a poner como loco de contento, el billete del A.V.E. reservado con tiempo no sale muy caro...




¡Vaya semana santa que va a tener Madrid!, porque después irán los granadinos, los malagueños, los jienenses ¿Por qué no una hermandad del "abuelo"? Yo desde luego estoy pensando en impulsar una hermandad de los gitanos, pero versión granadina, claro, porque la de aquí tiene las advocaciones de Sevilla, y una hermandad del Silencio, que los sevillanos hagan la suya, una hermandad de las maravillas, etc.

Pero... ¿Qué hay detrás de la fundación de una hermandad? ¿Quiénes son los que mueven el cotarro? ¿Cuánto tiempo llevan viviendo en Madrid?
¿Qué beneficios obtienen los hermanos trianeros que funden la Esperanza de Triana en su hermandad "matriz" ? No creo que sean tan ilusos como para creer que un hermano mayor en Madrid tiene el mismo rango social que un hermano mayor en Sevilla... ¿O están pensando en lo bien que suena decir por allí abajo "hermano mayor de la Esperazan de Triana de Madrid"?
Es como cuando los niños juegan a las casitas... ¡Qué bien se lo van a pasar algunos con su propia hermandad! ¡y pueden manejarla a su gusto! Hacer lo que en Sevilla no te dejan ¿Te imaginas...?.
¿Serán hermanos "rebotados" de aquella hermandad sevillana? ¿Tal vez una candidatura que perdió las elecciones? ¿Qué soporte les da la hermandad sevillana? ¿De dónde sale la idea?
Ahora resultará que son hermanos de la Esperanza de Triana que llevan toda la vida en Madrid... Y digo yo... Si llevan toda la vidad en Madrid ¿Por qué no les ha dado por fundarla antes? ¿No será que estaban muy ocupados preparando el viaje para salir en la Madrugada?

Madrid necesita que su semana santa la lleven madrileños o al menos madrileños de corazón, personas dispuestas a involucrarse en las tradiciones madrileñas no a inventárselas, o lo que es peor ni siquiera inventárselas...
¿Cuánto saben de la historia y tradiciones cofradieras madrileñas los fundadores de las hermandades sevillanas en Madrid? ¿Van a ver a las otras hermandades? ¿Conocen las iglesias de Madrid? ¿Han tocado algún libro sobre la historia de la ciudad? ¿O simplemente visitan las iglesias mirando las puertas a ver si pueden sacar un paso?

Hasta ahora al parecer en la hermandad de los gitanos no ha habido ningún hermano mayor que no haya sido natural de Sevilla (dato por confirmar), el hermano mayor de la macarena es sevillano, según tengo entendido, y los estudiantes (que por lo menos son netamente madrileños, puesto que el cristo es de Salvador Carmona y la advocación es absolutamente distinta) tampoco han tenido hermanos oriundos de Madrid. A pocos se nos escapa que las hermandades tradicionales madrileñas se sienten un poco apabulladas e invadidas

En un espacio en internet he hecho una pequeña lista de prioridades, que a mi juicio, están mucho antes de fundar una hermandad "clon":

  • Hacer las " mejoras" tan necesarias para salvar algunas de las hermandades existentes, que están en mucho casos al borde de la desaparición
  • Salvar a las hermandades de Madrid, en especial a aquellas que más significan para su historia y tradición cofradiera, de la mediocridad, de la falta de gusto y de sentido de lo estéticamente aceptable [dedicación primordial de este blog]
  • Dar a esta ciudad una organización coherente de su semana santa.
  • Promocionar la semana santa como valor cultural cohesionador y como valor tradicional en la "capital del desarraigo"
  • Tal vez sería mucho pedir una carrera oficial, pero ya hubo un tiempo en el que en Madrid se organizaban sino una carrera oficial sí un santo entierro magno con participación de todas las hermandades, y en la remota antigüedad cofradiera, aquellas procesiones de corte..
  • Formar nuevas hermandades, es prioritario recuperar en esta ciudad el sentido "didáctico" y de apostolado con el que surgió la semana santa y volver a ver misterios en una ciudad donde se procesionan especialmente devociones y dónde hay poca evangelización en la calle; Borriquilla, Sentencia, Cena, Oración Huerto, se echan mucho de menos
  • Formar Nuevas hermandades en torno a las bonísimas imágenes ¿Qué falta tienen los cofrades madrileños de comprar nuevas imágenes teniendo el patrimonio que tienen en su ciuad? Cristo del Olivar, Cristo del Desamparo, Cristo del Consuelo, Cristo de los Dolores y un etcétera muy largo. Hay en Madrid imágenes que conmueven y llaman a la oración ¿Necesitan los madrileños más? ¿Va a conmover la Esperanza de Triana lo que no conmueve la magnifica piedad de Aniceto Marinas? ¿No se merece una hermandad el Santísimo Cristo de la Salud?. En Madrid hay pocas vírgenes, pero al menos hay más de una de gran merecimiento.

En definitiva para el que escribe tiene más merecimiento una refundación o "resucitar" una vieja hermandad que "traerse" la hermandad hecha.

En su momento comenté el peligro y lo fútil de traerse estas hermandades a Madrid, siempre serán copias y siempre serán ajenas. Los madrileños han cambiado su viejo lema "sobre agua fui edificada mis muros de fuego son" por: Aquí puedes crecer y prosperar, haz de esta tu casa.
Pero aunque han acogido como propia a la Esperanza Macarena, ¿Hay alguien que no la compare con la original?
Quien traiga la semana santa sevillana a Madrid, sólo estará dando pie a que los madrileños entiendan la semana santa como una tradición sevillana y a que no se identifiquen con ella y que la dejen en manos de los sevillanos o descendientes de tales que vivan en la ciudad.

La mejor solución cuando un matrimonio falla es casarse con la mujer del vecino, si se deja claro...
No, no lo hacen los buenos hermanos trianeros por tener notoriedad, ni por tener poder, nada más lejos de sus intenciones, lo que intentan es salvar a la pobre ciudad de Madrid de si misma, y de su incompetencia... Sin ellos Madrid estaría perdida. ¡Que cariño más grande le tienen a esta ciudad, que le dan la generosa puntilla a sus tradiciones y le traen otras mucho mejores!
Habrá algún mal pensado que pensará que en una ciudad con más de 60 hermandades de penitencia ya no queda sitio para más hermandades, así que... ¿Por que no montarte la hermandad en otra ciudad? Si a Madrid hasta le viene bien y todo...

Muchos dirán que esta fundación es un patada en la cara a las tradiciones y a la historia cofradiera de esta ciudad, pero no, eso sería no entender su verdadera intención que no es otra que más que hacer borrón y cuenta nueva, nada más cuesta ¡Tiremos a la basura siglos de tradiciones!, ¡quememos los archivos que no se quemaron ya!, y tal vez, ¿Por qué no? nos hagan una fotocopia de los archivos de Sevilla...
Si no puedes con ellos únete a ellos, si eres un club modesto ficha a Cristiano.... (es la solución)

¿La semana santa madrileña la han de salvar los madrileños? No, mejor, ya nos viene "salvadita" de fábrica...

En fin... ¡Qué nos corten la cabeza! (Luis XVI dixit)